Calle mojada, caja cerrada.
Guagua que llora mama.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Juntos pero no revueltos.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Loro viejo no da la pata.
Más vale ensalada que hambre.
De todas maneras, aguaderas.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
En pedregal no siembres cereal.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
El triunfo de los crueles es breve
Por unos pierden otros.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Casarás y amansarás.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
La barriga llena da poca pena.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Amor de amos, agua en cestos.
Mala olla y buen testamento.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Estar como caimán en boca de caño.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Por pedir, nada se pierde.
A lo hecho, pecho.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Si hay miseria, que no se note