Que cada sacristán doble por su difunto.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
A tal puta, tal rufián.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Pedir peras al olmo.
Cada panadero blasona de sus panes.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Esquílalas pero no las desuelles
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
La confianza da asco
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Don sin Din, gilipollas en latín.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Apaga la luz, Mañosón!
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Cada pardal a su espigal.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
De mala vid, mal sarmiento.
No hay mal que por bien no venga.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.