Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Donde está el rey, a cien leguas.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Encontrar al perro en la olla
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Pan con queso sabe a beso.
De Navidad a San Juan, año cabal.
¿De que vas, Santo Tomas?
La casa caída, el corral agrandado.
A mala leña un buen brazado.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El que calla, otorga.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Más vale que sobre que no que falte.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El río pasado, el santo olvidado.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
A buena hora pidió el rey gachas.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Ramos mojados, ésos mejorados.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Pan a hartura y vino a mesura.
Ave que vuela, a la cazuela.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Roer siempre el mismo hueso
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
La puerca tira del tapón
Dar un cuarto al pregonero.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.