Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Al hombre de rejo, vino recio.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
A consejo ido, consejo venido.
No todo el que trae levita es persona principal
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
A quien presta nada le resta.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Peor que pulga en la oreja
De tal árbol tal astilla.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Bicho malo nunca muere.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.