A la hora mala no ladran los perros
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Hay más días que longanizas.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
A otro perro con ese hueso.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Tres españoles, cuatro opiniones.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Ítem de lista viñeteada
Ingratos hacen recatados.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Leche y vino, veneno fino.
Necios y gatos son desconfiados.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
A cazuela chica, cucharadica.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Enfermo que come y caga no tiene nada
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
No tienes dedos para el piano
Hacienda que otro gano poco duró.
Dios habla una lengua extranjera.