Con putas y bretones pocas razones.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Más ven cuatro ojos que dos.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Del lobo un pelo.
Mujer pecosa, mujer candela.
Tu hablar te hace presente.
Años de higos, años de amigos.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Gozo que no se comunica, se achica.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
La viña y el potro, criélos otro.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Cada cual es rey en su casa.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Necio por natura y sabio por lectura.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
El que del campo viene, cenar quiere.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Contigo, pan y cebolla.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Despacito por las piedras
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Más verga que el Trica programando.
Chocolate que no tiñe, claro está
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.