Casa revuelta, huéspedes espera.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Se queja más que la llorona.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Loquillo y los Trogloditas.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Quien más tiene, más quiere.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
A confesión de parte relevo de prueba.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Más duro que sancocho de pata.
Agua beba quien vino no tenga.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Está mal pelado el chancho.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Qué te crees la última chupada del Mango!
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
A donde las dan, allí las toman.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
La moda no incomoda.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
No da un tajo ni en defensa propia.
Ir por lana y volver trasquilado.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Año de pitones, año de cabrones.