Cuentas viejas líos y quejas.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Más vale la seguridad, que la policía.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Gente de montaña, gente de maña.
O todos moros o todos cristianos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Entre salud y dinero, salud primero.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Hay gustos que merecen palos.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Dos cabezas piensan más que una.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Ingratos hacen recatados.
Cada cual a lo suyo.
Los justos pagan por pecadores.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Hacer oídos de mercader.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
El que fía o promete, en deudas se mete.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
A cada necio agrada su porrada.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
A malos ratos, buenos tragos.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Palabra de boca, piedra de honda.