Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El que a burros favorece, coces merece.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Palabra de cortesano, humo vano.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Cuentas claras conservan amistades.
Los encargos con dinero no se olvidan.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Ahora adulador, mañana traidor.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
A mucho hablar, mucho errar.
El que mucho habla, poco acierta.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
De padres asientos, hijos taburetes.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
De padres bocois hijos cubetas.
Demasiada amistad genera enfados
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Agrada, quien manda.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Poderoso caballero es don dinero.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
De luengas vías, luengas mentiras.
Dinero llama a dinero.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.