Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
De joven maromero y de viejo payaso.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Hablar poquito, y mear clarito.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Limosno con escopeta no logra mucha peseta.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Hacerse de la vista gorda.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El buen cirujano. opera temprano.
Abogacía que no zorrocía.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Lo barato cuesta caro
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Irse de picos pardos.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Come santos, caga diablos.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Cada uno dice quién es.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.