Quien vale mucho hace mucho.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Quien tenga tiempo que no espere
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Diligencia vale más que ciencia.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Son como uña y mugre.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Hacer de un camino, dos mandados.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Dulce y vino, borracho fino.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Manos duchas comen truchas.
Para el avaro, todo es caro.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Querer es poder.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
En materia de dinero, no hay compañero.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.