Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Riña de amantes, agua referescante.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
El dinero hace al hombre entero.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Para conservar amistad, pared en medio.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Quien la haga que la pague.
El que mucho abarca, poco acaba.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Burgáles, mala res.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
El más cuerdo, más callado.
La mejor caridad es la justicia para todos
Quien bien quiere, bien obedece.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Honor a quien honor merece.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Los de Morón como son, son.
A persona lisonjera no le des oreja.
Bienes y males, a la cara salen.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Cada quien, con su cada cual.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Un juego de cartas se juega con dinero
Saber es poder.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.