Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Con pedantes, ni un instante.
Los sordos no oyen, pero componen.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
A buenos ocios, malos negocios.
Quien lengua ha, a Roma va.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Alma sin amor, flor sin olor.
Los de Morón como son, son.
Palos con gusto no duelen.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Cabello luengo y corto el seso.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Boca de verdades, cien enemistades.
Tras de corneados ? Apaleados.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Orejas de burro.
Llenarle la cuenca a alguien.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
¿Quién con una luz se pierde?
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Junta de lobos, muerte de ovejas.
De los enemigos los menos.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Malos reyes, muchas leyes.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
El triunfo de los crueles es breve
Hay más santos que nichos.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas