No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
La noche es capa de pecadores.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Dios da frío según la ropa.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Ni es carne, ni es pecado.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Dios era bueno para negociante.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Actividad cría prosperidad.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Casa de Dios, casa de tos.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
No me tientes Satanás.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El amor y la fe, en las obras se ve.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Gente pobre no necesita criados.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.