Quien lengua ha, a Roma va.
De sabios es variar de opinión.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
De padres bocois hijos cubetas.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Le debe a cada santo una vela.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Indio comido, puesto al camino.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Ojo por ojo y diente por diente.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Codicia mala a Dios no engaña.
De tales devociones, tales costurones.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
A padre avaro, hijo pródigo.
El que coge la vela es porque es cofrade.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Hay más santos que nichos.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Más puede Dios que el diablo.
Ese no es santo de mi devoción.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Antes es la obligación que la devoción.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Llegar y besar el santo.
Por unos pierden otros.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El que tiene lengua a Roma va.
De padres cantores, hijos jilgueros.