El que es pendejo ni de dios goza.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Errar es humano, perdonar es de sabios.
El sol sale para justos y pecadores.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Dios está en todas partes.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Al erizo, Dios le hizo.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Atente al santo y no le reces.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Si ofendes serás ofendido
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Odia el pecado y compadece al pecador.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
No saber de la misa la media.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Humano es el errar y divino el perdonar.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Pedir las perlas de la virgen.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Dios aflige a los que bien quiere.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El hombre propone y Dios dispone.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Dios castiga sin dar voces.
Dios acude siempre.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
El enemigo del padre no es amigo del hijo