Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
En la duda, ten la lengua muda.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Escribir despacio y con buena letra.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El perezoso siempre es menesteroso.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Buena cara dice buen alma.
Consejo tardío, consejo baldío.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
El mundo es de la gente activa
La democracia también genera hombres deshonestos
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El corazón del justo, piensa para responder.
El que guarda, halla.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Tal para cual.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
La más fina mula, patea y recula.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Casa ordenada, casa salvada.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Valor y querer, facilitan el vencer.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Hablo de la gente de nuevo cuño.