El hombre pone y la mujer dispone.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
La suavidad domina más que la ira.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
En guerra avisada no muere gente.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Buena condición vale más que discreción.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
La ignorancia es abuela del saber.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Claridad, y no en el caldo.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Quien guarda valores, padece temores.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Quien anda con lobos a aullar aprende.