Vamos a ver dijo el ciego.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
A las obras me remito.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Buen amigo es el dinero.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
El que quiere besar, busca la boca.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
No conviertas en amigo al que has vencido
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
A fin de año, remienda tu paño.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
La fe no tiene miedo.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Frio, frio, como el agua del rio.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Una en el papo y otra en el saco.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Dame venta y te daré cuenta.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Hasta la belleza cansa.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Más mueren de hartos que de faltos.
Cara de beato y uñas de gato.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
La comida entra por los ojos.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.