Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Hormigas con ala tierra mojada.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
De esa manera, mi abuela.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Miren quién habló, que la casa honró.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Hablando se entiende la gente.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Escucha tu corazón... que sabe.
Pueblo chico infierno grande.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
De los escarmentados nacen los avisados.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Matanga dijo la changa.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Agua estantía, renacuajos de día.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.