Más ordinario que yogurt de yuca.
Feo, pero con suerte.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Viejos los cerros y reverdecen
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
El que trabaja, no come paja
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Está oscuro debajo de la lámpara
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Nadie es mejor que nadie.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
De necios es huir de consejos.
A chico santo, gran vigilia.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Los hombres son mejores que su teología
Del lobo un pelo.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Hablar hasta por los codos.
Más vale algo que nada.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Va como honda que lleva el diablo.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Don Din nunca parece ruin.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
El placer es víspera del pesar.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Aprende llorando y reirás ganando.