El placer es víspera del pesar.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Mear sin peer, rara vez.
Aprende llorando y reirás ganando.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Eso no te lo despinta nadie.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
La ley de Dios no come trampa.
La más fina mula, patea y recula.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Los refranes no engañan a nadie.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Mano de santo cura como por encanto.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
El mundo es de la gente activa
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Quien cerca halla, cerca calla.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
El ternero recental no teme al tigre.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.