Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Amor no quita conocimiento.
Quien te aconseja comparte tu deuda
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Hombre intranquilo vale por diez.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
El amor lo perdona todo.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Al hombre mayor, dale honor.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Un hombre puede lo que sabe
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Ojo por ojo y diente por diente.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Haz el bien y olvídalo.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El que nada no se ahoga.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Para sabio Salomón.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Cazador y cazado confían en Dios.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Echando a perder se aprende.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Para creer hay que querer creer
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.