Tiene más miedo que vergüenza.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Juramento, juro y miento.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
La mala fe, no pare hembra.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Ni para Dios, ni para el diablo.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
El que mucho escoge poco coge.
Ruego de Rey, mandato es.
Gente de montaña, gente de maña.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Bien reza, pero mal ofrece.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Dios tarda, pero no olvida.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Burlas suaves traen burlas graves.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Entre más apuro menos prisa.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La cara del santo hace el milagro.
Miren quién habló, que la casa honró.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
El que es pendejo ni de dios goza.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.