El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Nada contra la corriente.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
No hay rosa sin espinas.
A la que bien baila, con poco son le basta.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Un asno no aprecia compota de frutas.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Hablara yo para mañana.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Moza dominguera no quiere lunes.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Pan ajeno, caro cuesta.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
Al mal amor, puñaladas.
Dios era bueno para negociante.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Son más los días que las alegrías.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.