A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Viejo cansado, muerto o corneado.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Amor grande vence mil dificultades.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Compañía, ni con la cobija.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Berzas en enero, saben como carnero.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
No te pegues que no es bolero.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Bien muere, quien bien vive.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Cuando el río suena es porque piedras trae
El mal que no tiene cura es la locura.
El que tonto nace, tonto muere.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.