El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
La imagen de la amistad es la verdad
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El hábito no hace al monje.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
El llanto es el privilegio del hombre.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Palabra de boca, piedra de honda.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
pajero como tenedor de oveja.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Cada quien, con su cada cual.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Palabra suave llegar al alma sabe.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Mal reposa la vida dudosa.
El que se brinda se sobra.
Caer para levantarse, no es caer.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Mejor precavido, que arrepentido.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Ignora al ignorante.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
La mano perezosa, pobre es.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Mas vale dar que recibir.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!