Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Esta lloviendo sobremojado
El buen enero, frío y seco.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Cuanto más primos, más adentro.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Admisión de delito, relevo de prueba.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Quien no tiene papo, no es guapo.
De pena murió un burro en Cartagena.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Tierra de roza y coño de moza.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Cuando llueve no todos nos mojamos.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Berenjena, ni hincha ni llena.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Al pan, pan. Al vino, vino.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Flaco hombre, mucho come.
Nadie le da vela en este entierro.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Hacer de su capa un sayo.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Lo pasado, pisado.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Tres al saco y el saco en tierra.