Abril hueveril; Mayo pajarero.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El hombre es un animal de costumbre.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Quien se casa, casa quiere.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Menos perro, menos pulgas.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Qué pacaya te echaste encima!
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
A hijo malo, pan y palo.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Más vale maña que fuerza.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Jodido pero contento.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
El que trabaja, no come paja
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Buena fama, hurto encubre.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Perro que ladra, guarda la casa.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Chocolate que no tiñe, claro está
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Amigos pobres, amigos olvidados