Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
De boca para fuera.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Otoño entrante, uvas abundantes.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Quien no sabe, no vale nada.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
El que no llora no mama.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Donde hay yeguas, potros nacen.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Real ahorrado, real ganado.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
La alegría da miedo
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
La oración breve sube al cielo.
Con el amor está el temor
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Más se perdió en el diluvio.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Buena burra hemos comprado.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Amor y vino, sin desatino.
A la vejez, cuernos de pez.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.