Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Cada cual ha de llevar su carga.
El dolor del viudo es corto pero agudo
El agua tiene babosas.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Refrán de palo, refrán de fuego.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
El vino no tiene vergüenza.
Juan Segura vivió mucho años
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Boda y mortaja, del cielo baja.
A cada lechón le llega su noche buena.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Vamos a ver dijo el ciego.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Menos pregunta Dios y más perdona.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Buena cara dice buen alma.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Soltero maduro, maricón seguro.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Es más larga que la cuaresma.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.