Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Haz buena harina y no toques bocina.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
El verano es la madre de los pobres
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
El ahorro es santo porque hace milagros.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
De sol de tarde, Dios te guarde.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
El que guarda, halla.