Empieza la tarea y luego termínala.
Caldera observada no hierve jamás.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Los enamorados, no ven a los lados.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
El que fía, salió a cobrar.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
La buena uva hace buena pasa.
Por una alegría mil dolores
Hay que predicar con el ejemplo.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
El vino, de la verdad es amigo.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Amar a todos, confiar en nadie.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
La primavera la sangre altera.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Ara bien y cogerás trigo.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Solo el mudo no cuenta mentiras.