Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
El hambre es una fea bestia
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Los mejores pilotos están en tierra.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Cada altar tiene su cruz.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
La noche es capa de pecadores.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Arma de Dios es Cristo.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.