Hombre osado, bien afortunado.
Atrás viene quien las endereza.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Hay que amarrar el tamal.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Quien escucha, su mal oye.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Salud y fuerza en el canuto.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
En largos caminos se conocen los amigos.
Carne de cochino, pide vino.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Demasiada amistad genera enfados
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Perfecto solo Dios.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Reino dividido, reino perdido.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Los hijos son la riqueza del pobre.
En la necesidad se conoce la amistad.
Casarse bajo el palo de la escoba
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Cuervos vienen, carne huelen.
Un amigo vale cien parientes
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Cada loco con su tema.
Al ingrato con la punta del zapato.