Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Fue por lana y salió trasquilado.
Cada uno habla como quien es.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Por lo demás, paciencia y barajar.
A fullero, fullero y medio.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Antes de hablar, pensar.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Al cielo nadie va con ojos secos.
El tiempo es el mejor consejero
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Dios da frío según la ropa.
Dar es corazón, pedir es dolor
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Aprendo mientras vivo.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
La paz con una porra en la mano es la guerra
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.