La justicia debe llegar hasta el ladrón
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Dios castiga sin dar voces.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Un hombre puede lo que sabe
No es posible defenderse del aburrimiento
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A falta de trigo, venga centeno.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
El buen paño dentro del arca se vende.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Hablar con lengua de plata.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Los justos pagan por pecadores.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Quien siempre adula se quema las mangas
Ofrecer el oro y el moro.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
No juzgues el barco desde tierra
Soy una parte de todo lo que he encontrado
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Dios es la medida de todas las cosas.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Al erizo, Dios le hizo.
El hombre propone y Dios dispone.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide