El que camina, no estorba.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
La vida mejora de hora en hora.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Hasta ajustar, regatear.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Músico pagado, contento pero desafinado.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Cuidado con la adulación
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Boca abierta, dientes de oro.
A cada cosa le llega su tiempo.
Todo lo mudable es poco estimable.
No hay alegría sin aburrimiento
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
El que bien ama, tarde olvida.
Aguas de Abril, vengan mil.
Esperanza que consuela, que no muera.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Al que madruga, Dios le ayuda.
De esa manera, mi abuela.
Mientras dura, vida y dulzura.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
La caridad empieza por casa.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
El vino y la verdad, sin aguar.
Comida sin hospitalidad es medicina.
Hoy por ti, mañana por mí
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Hijos y mujer añaden menester.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Las obras, con las sobras.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Bien ama quien nunca olvida.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.