Mantente cerca del Gran Espíritu.
La pisada del amo, el mejor abono.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
De boca para fuera.
Da Dios el frío conforme al vestido.
La abundancia mata la gana.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Santo Tomé, ver y creer.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Bendita la casa que a viejos sabe.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Comida hecha, amistad deshecha.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Día vivido, día perdido.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
A mal de muchos, remedio de pocos.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El que se queja, sus males aleja.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
De tales devociones, tales costurones.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Deja que el buey mee que descansa.
Írsele a uno el santo al cielo.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El sabio calla, el tonto otorga.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
El río pasado, el santo olvidado.
Necesitado te veas.