La oración breve sube al cielo.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El buen alimento cría entendimiento.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
A chico pié, gran zapato.
Jamás olvidó el que bien amó.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Gloria mundana es gloria vana.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Más vale aprovechar que tirar.
Una retirada a tiempo es una victoria.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Bestia alegre, echada pace.
Nuestro gozo en un pozo.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
La razón es de quien la tiene.
Toda desgracia es una lección.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
A dineros dados, brazos quebrados.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
A ave de paso, cañazo.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Sé osado y serás afortunado.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Una buena dote es un lecho de espinos
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
El que se convida, fácil es de hartar.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
El amor es el premio del amor
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Lo imposible, en vano se pide.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Cuanto más haces, menos mereces.