Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
No somos ríos, para no volver atrás.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
No acose, que la están peinando.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Bien vivió quien bien se escondió.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Año tuero, vaca y muerto.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Agua tibia, media vida.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Donde está la aguja está el dedal.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
La verdad padece, pero no perece.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Dolor de viuda, bien poco dura.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Si ofendes serás ofendido
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Tan rápido como un chisme.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.