Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
A nadie le amarga un dulce.
Lo que sea que suene.
A cualquier cosa llaman rosa.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Antes huir que morir.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
El buen vino resucita al peregrino.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Hay que poner tierra de por medio.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Boca de verdades, cien enemistades.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Afanar y no medrar es para desesperar.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
La casa caída, el corral agrandado.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
La suerte la pintan calva.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
En el camino se enderezan las cargas.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
A buena mujer, poco freno basta.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Bodas largas, barajas nuevas.
El inicio es la mitad de la tarea.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Vale más muerto que vivo.
Bocado comido no guarda amigo.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.