El que mal vive, poco vive.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
A braga rota, compañón sano.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
El arco iris brilla después de la tempestad.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Con la misma vara que midas serás medido.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Con chatos, poco o ningún trato.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Dios aprieta pero no ahoga.
Más da el duro que el desnudo.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Cazador con levita, quita, quita.
Para colmo de males, tratar con animales.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
De padres asientos, hijos taburetes.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Quien tiene arte va por todas partes.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El burrito siempre busca pastito tierno.