Continua gotera orada la piedra.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Dinero llama a dinero.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
El pecado te acusa.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
A poco pan, tomar primero.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Ir de capa caída.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Dádivas quebrantan peñas.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Agua tardera, agua maicera.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
A amante que no es osado, dale de lado.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Olvidar una deuda no la paga.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Caminar sobre seguro.
Quien te quiere, te aporrea.