No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Este se mete como Juan por su casa.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
No dar su brazo a torcer.
Nadie da palos de balde.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Ante la duda, la más madura.
El tiempo es oro.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Caro compró el que rogó.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
A gran subida, gran caída.
La variedad place a la voluntad.
El que primero se levanta primero se calza.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Ande o no ande, caballo grande.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Ruego y derecho hacen el hecho.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
La suerte y la muerte no escogen.
Engordar para morir es mal vivir.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El que se escusa, se acusa.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Por la boca muere el pez.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Lo dicho, dicho está.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
La buena cena, temprano suena.