No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
El pasajero se conoce por la maleta.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Esa es carne para los perros.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
El papel que se rompa él.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Víbora que chilla no pica.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Mujer mayor, es la mejor.
A quien no le sobra pan, no críe can.
El Diablo no se harta de romper suelas.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Por pedir, nada se pierde.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
A enemigo que huye, puente de plata.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
A quien espera, su bien llega.
Quien bien quiere, bien obedece.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Agua de llena, noche de angulas.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Cuando te den, da.