Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Al freír de los huevos lo veréis.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Soñar no cuesta nada.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
El vino abre el camino.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Entre más apuro menos prisa.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Quien no sabe, no vale nada.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Maldigo el diente que come la simiente.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Mal duerme quien penas tiene.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
El que mal vive, poco vive.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Peor que pulga en la oreja
Dar en el clavo.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Sayo que otro suda, poco dura.
Principio quieren las cosas.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.