La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Saber cuántas son cinco.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Quien no se arriesga no conquista
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Los justos pagan por pecadores.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Más envejecen las penas que las canas.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Bien muere, quien bien vive.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Mal se conforma con el viejo la moza.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Más vale tarde que nunca.
Perfecto solo Dios.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Vamos a ver dijo el ciego.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
La más fina mula, patea y recula.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Pedo con sueño no tiene dueño.
El que mucho abarca, poco acaba.
Un espejo no sabe ser embustero.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
No me quieras dar gato por liebre.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
No es quejido, sino que jode.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Zurra que te zurra y así andará la burra.