Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Poca hiel corrompe mucha miel.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
La paciencia es la llave del paraíso.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
El llanto es el privilegio del hombre.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Cama de novios no la tienen todos.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
A consejo ido, consejo venido.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
A catarro gallego, tajada de vino.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
A más beber, menos comer.
Quien come aprisa, come mal.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Es mucha la totuma para tan poca agua
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La vida no es senda de rosas.
En la necesidad se conoce la amistad.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Buena fama es buena cama.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Si no es gato, es gata.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
El vino, comido mejor que bebido.