Dádivas quebrantan peñas.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Gato llorón no pesca ratón.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Barco grande, ande o no ande.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Bien cantas, pero mal entonas.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
A la hija mala, dineros y casalla.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Músico pagado, contento pero desafinado.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
A buey viejo, no se le saca paso.
El que es culpable puede reincidir.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Dar carne al lobo.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Obra común obra de ningún.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Te va a atropellar un carrito de helados.